Una innovación disruptiva que puede revolucionar el mercado de generación eléctrica.

Una innovación disruptiva que puede revolucionar el mercado de generación eléctrica.

Una innovación disruptiva puede poner «patas arriba» el sector eólico.

Cuando piensas en energía eólica seguramente lo primero que te viene a la mente es la imagen de un aerogenerador, el moderno molino de viento. Es lógico, los molinos nos acompañan desde su invención en Francia en el siglo XII.  Posteriormente, en 1605, los molinos pasaron a nuestro imaginario gracias a la «lucha contra las aspas de los molinos de viento» del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Y casi 300 años después, se construyó la primera turbina eólica automática capaz de generar electricidad (es decir, un aerogenerador).  Era el año 1888 y, como era de esperar, contaba con palas hechas de madera de cedro (144 para ser exactos). 

Así que, ¿cómo va a imaginarse alguien un aerogenerador sin palas? Pues Vortex Bladeless, una start up madrileña, no sólo lo ha imaginado, sino que lo ha hecho realidad. Pero…

¿Cómo han llegado hasta esta innovación disruptiva?
¿En qué se han inspirado?
¿Cómo están transformando su idea en una realidad empresarial? 

 Para responder a esta y otras preguntas OTCS entrevistó a David Suriol, Business Manager de la empresa.

¿Puedes explicar quién es David Suriol y cuáles son tus responsabilidades en Vortex Bladeless?

Vortex Bladeless la fundamos tres socios. El inventor de la tecnología es David Yáñez. Raúl Martín es el encargado de las finanzas y yo, me encargo del área de Marketing. Mi objetivo consiste en buscar nuevas oportunidades y traerlas a la empresa, además de difundir el proyecto y establecer puentes de colaboración.

¿Qué es un aerogenerador sin palas?

Nosotros lo denominamos Vortex, y básicamente es un molino de viento sin palas que, al oscilar con el viento es capaz de generar electricidad mediante un sistema de imanes situados en la base.  Técnicamente hablando, se trata de una estructura basada en la generación de vórtices de Theodore von Kárman así como en la frecuencia de oscilación de un cuerpo, capaz de absorber energía del aire sin elementos de rozamiento.

¿Puedes explicarnos cómo se genera la electricidad?

Sí, claro. Nuestra estructura genera una perturbación en el flujo de aire provocando un movimiento oscilatorio. Unos imanes situados en la base del vortex se acercan y se repelen lo que pone en marcha el alternador lineal que es el responsable de transformar el movimiento oscilatorio del vortex (energía cinética) en energía eléctrica.

¿Cuáles son las ventajas de vuestro sistema?

En primer lugar los aerogeneradores Vortex están siendo diseñados para ser utilizados en energía distribuida, con potencias que van desde 5W  hasta 4 KW.  Es un punto importante, ya que actualmente el generador más utilizado para este fin es la placa solar.

La energía eólica no está introducida masivamente ni en entornos rurales ni en urbanos.  Los motivos son la generación de ruido, la velocidad de las palas, las altas velocidades del viento que son necesarias para alcanzar la potencia nominal, entre otras.  En este sentido, Vortex se acerca más al concepto de la placa solar que a la del molinillo de viento.  No hacemos ruido, no hay que mantenerlos, los costes son similares y generan su máxima potencia a velocidades de viento más bajas y más razonables para zonas urbanas.

En una comparación con un molinillo de viento de escala industrial, tanto los costes de fabricación como los de operación del equipo pueden significar un ahorro de aproximadamente un 50%.

Por otro lado, nuestro sistema permite instalar más aerogeneradores en un mismo espacio, además de eliminar casi completamente el mantenimiento. Como consecuencia, nuestro sistema reduce la huella de carbono en un 40% respecto a los sistemas tradicionales. Otra ventaja es el bajo coste de la energía generada, tan sólo 3 céntimos/KWh. Además, es tan silencioso que son imperceptibles para el oído humano. 

¿Cuál fue el proceso hasta la idea? ¿Cómo llegáis a esta innovación disruptiva?

La semilla de la idea la tuvo David Yáñez cuando vio el vídeo del puente de Tacoma Narrows que colapsó en 1940. Fue en 2002, terminando su carrera de ingeniería. En esos años nos conocimos a través de otro proyecto en el que yo estaba involucrado. Posteriormente, en 2008, David me llamó para un proyecto de Narices Artificiales en el que participamos Raúl y yo. A partir de entonces, siempre hemos estado juntos. En el año 2010 David rescató la idea del puente. En seguida nos convenció de ponerla en marcha, a pesar de tener un porcentaje de éxito muy bajo; no más del 3% nos dijo. A partir de ahí nos pusimos a trabajar, pero sobre todo fue él quien, con su brillante capacidad de pensar fuera de parámetros establecidos, ha ido desarrollando esta tecnología disruptiva.

¿Cómo obtuvisteis los fondos iníciales del proyecto?  ¿Os resultó difícil conseguirlos?

Al principio todo fueron aportaciones propias, que en la mayoría de los casos venían de premios económicos provenientes del proyecto de narices artificiales. Eso nos permitió dedicar tiempo al desarrollo de la idea. En el año 2012 ganamos un grant de la Fundación Repsol a través del Fondo de Emprendedores. En el año 2014 conseguimos un crédito Neotec (CDTI) y cerramos una primera ronda de financiación con business angels. En Junio de 2016 cerramos una segunda ronda de financiación, y también hemos conseguido una ayuda europea del programa Horizon 2020. Conseguir financiación es difícil en todas partes, en España también aunque es cierto que hay países donde obtenerla resulta más sencillo. La razón es que tienen otra cultura de inversión, facilidades fiscales para el inversor, y un ecosistema para que los emprendedores puedan acceder a fuentes de financiación privada. En cualquier caso, siempre he tenido el convencimiento de que Vortex era un proyecto al que no le iba a faltar financiación, pero no por ello la hemos encontrado a la vuelta de la esquina.

Vortex instalados en una ciudad

Vortex puede instalarse en lugares (y en mayor cantidad) donde un aerogenerador de palas no puede.

¿Cuáles son las ventajas de vuestro sistema?

En primer lugar los aerogeneradores Vortex están siendo diseñados para ser utilizados en energía distribuida, con potencias que van desde 5W  hasta 4 KW.  Es un punto importante, ya que actualmente el generador más utilizado para este fin es la placa solar.

La energía eólica no está introducida masivamente ni en entornos rurales ni en urbanos.  Los motivos son la generación de ruido, la velocidad de las palas, las altas velocidades del viento que son necesarias para alcanzar la potencia nominal, entre otras.  En este sentido, Vortex se acerca más al concepto de la placa solar que a la del molinillo de viento.  No hacemos ruido, no hay que mantenerlos, los costes son similares y generan su máxima potencia a velocidades de viento más bajas y más razonables para zonas urbanas.

Vortex Bladeless se constituye en 2013, ¿cuál es la situación actual de la compañía?

La compañía se constituyó a finales de 2013 para la ronda de financiación y el crédito CDTI que estábamos negociando. Por entonces éramos cuatro personas en la empresa. Hoy nuestra plantilla es de 10 personas, tenemos capacidad financiera para llevar la tecnología al mercado y a la expectativa (octubre de 2016) de lo que suceda en los primeros tests que se realizarán en las próximas semanas con prototipos industrializados.

Conozco a otros emprendedores que tuvieron una buena acogida en Cleantech y que han desaparecido por completo.  ¿Cómo gestionáis el miedo, la incertidumbre?

Con honestidad. Nunca hemos querido vender lo que no somos. Aunque hemos tenido un eco impresionante en la comunidad Cleantech y medios de comunicación en todo el mundo, nunca hemos pretendido ser lo que no éramos. La incertidumbre está ahí. Hasta que no generemos la energía mínima que haga viable la tecnología, no podremos concluir que Vortex Bladeless es algo que se puede lanzar al mercado. Contestamos uno por uno, y de forma personalizada, a todos los que nos preguntan. En el último año han sido más de 25.000 correos electrónicos. No sobrevendemos lo que todavía no tenemos, pero sí transmitimos –o al menos lo intentamos- la pasión y las esperanzas que tenemos puestas en la tecnología.

Vuestra soluciones se orientan a dos mercados muy diferenciados: el particular y el de gran generación.  ¿Cuál será vuestro primer producto?  ¿Cuál es vuestra previsión?

Estamos desarrollando una nueva forma de generar energía eólica a partir de un fenómeno físico que hasta ahora se ha querido evitar. El mercado al que nos estamos dirigiendo (o preparando) es el que cubre la energía solar. Un mercado que abarca tanto el residencial como el de gran generación. Los dispositivos Vortex generarán energía desde muy abajo, partiendo desde los 5W y llegando hasta aproximadamente los 4KW. Además, no harán ruido, serán muy ligeros y no requerirán apenas de mantenimiento. Al tener estas características, se nos hacen muy amigables para acercarlos al punto de consumo y ser una punta de lanza para la eólica en energía distribuida. El primer producto que nos gustaría lanzar, siempre si confirmamos en los próximos tests que somos capaces de alcanzar unos requerimientos mínimos de generación con los nuevos alternadores, será de 5W y lo llamamos Tacoma. Una vez diseñado este primero, el proceso de diseño de los siguientes productos se acelerará bastante respecto a todo el proceso que hemos llevado hasta ahora. El siguiente dispositivo es el Atlantis, de 100W, unos 2,7m de altura y unos 6kg de peso. El salto al KW lo tenemos pensado hacer con el Vortex Mini, de 4KW y 12m de altura.

Respecto a las previsiones, es difícil hacerlas cuando estás lanzando una tecnología nueva; no obstante, estimamos que las ventas se pueden disparar, y tenemos que estar a la altura de las circunstancias con el proceso de industrialización y puesta de producto en el mercado.

Aspecto de los modelos «Tacoma», instalado en un balcón,  y «Atlantis».

¿Cuántas patentes habéis desarrollado y registrado hasta el momento?

Actualmente tenemos cinco familias de patentes, que se encuentran en diferentes estados de protección. Las patentes protegen los diferentes desarrollos de la tecnología que se han ido incorporando con el I+D.

¿Es cierto que estáis trabajando en una forma alternativa a la inducción electromagnética para generar la electricidad a partir de las oscilaciones de Vortex ? ¿En qué fase os encontráis?

Es correcto. Una vez testados los prototipos de laboratorio y viendo los buenos resultados, ahora estamos terminando de ensamblar las diferentes partes industrializadas en prototipos que probaremos en condiciones reales. Si los construidos artesanalmente, que tenían las deficiencias propias de máquinas hechas con piezas con las impresoras 3D, funcionan bien, esperamos obtener los resultados óptimos que indiquen que la tecnología está en su fase “final” de desarrollo (nunca se acabará de mejorar) para comenzar a pensar en la industrialización y comercialización.

Vortexbladeless no es tu primer proyecto ¿Verdad?

Cierto. Además de haber trabajado en varias empresas, he puesto en marcha más de diez proyectos… El más importante es mi familia, con una mujer espléndida y cuatro hijos que van dando sus frutos. También hay libros escritos (5), programas de TV producidos y presentados (3), proyectos empresariales puestos en marcha (7)…

¿Qué es para ti la innovación y que representa en tu vida, David?

La innovación es intentar hacer las cosas de forma diferente, no solo en lo relacionado a la tecnología, sino también en cualquier proyecto que abordes, sea de tipo personal o profesional.

¿Por qué  y cómo te lanzas a la aventura de emprender?

De forma natural. Me ha venido dado tal vez porque lo llevo impreso en el código genético. Mis padres eran emprendedores. Mis abuelos también. Me he casado con una emprendedora y animo a mis hijos  a serlo. Me gusta la aventura, los retos, el riesgo… y las ataduras e imposiciones frenan mi desarrollo.

Entonces ¿el emprendedor nace o se hace?

Nace y también se hace. Hay una cierta prevalencia entre los estudiantes con problemas de aprendizaje. Chicos que ya se diferencian desde la etapa escolar por estar en los extremos, más o menos alejados, de la campana de gauss. Son personas acostumbradas a buscar sus propios recursos para no sentirse desplazados de la masa, y por tanto, según van creciendo, van aplicando esas estrategias en el ciclo de la vida y del trabajo. Son personas que necesitan aprender de forma diferente y hacer las cosas con cierta distinción. Tienen más tendencia al fracaso, pero también al éxito. Si desde pequeños se les enseña a manejar estrategias diferentes para conseguir los objetivos que se espera de ellos, esa diferenciación les servirá en la vida a la hora de emprender. Chicos y chicas más acostumbradas al reto y al fracaso, aspectos fundamentales para el emprendimiento.

¿Cuántas veces te han dicho «eso es imposible»? ¿Qué le recomendarías a un emprendedor con una idea?

IMPOSIBLE ha sido nuestro revulsivo para intentarlo. A un emprendedor con una idea le diría que lo intente hasta que vea que todos los callejones no tienen salida. Para llegar a esa conclusión tiene que pasar tiempo, agotar todos los recursos y tener la capacidad de escuchar.

¿Crees que en España se dan las condiciones adecuadas para emprender?

Sí. Aunque creamos que “fuera” las condiciones son mejores, en España se aúnan unos requisitos idóneos. Somos creativos, trabajadores, lanzados… y cada vez con un ecosistema que acompaña más y más. El único problema que veo en España es la poca cultura que tenemos en relación al fracaso. Emprender y fracasar van unidos de la mano. Son dos importantes aliados para el camino del éxito. Fracasar en España no está bien visto por las entidades bancarias, la normativa, la percepción social, los inversores… Es cierto que en los países anglosajones un fracaso es un hito importante para apostar por un emprendedor; es señal de conocimiento adquirido. En España es señal de que no sabes, de que no puedes… Una pena.

En España hay poca cultura en relación al fracaso.
Emprender y fracasar van de la mano

En este momento ¿cuál es vuestro mayor reto? ¿Y la mayor dificultad?

El mayor reto es generar la suficiente energía como para decir que “ya tenemos Vortex”. En estos días (diciembre de 2016) estamos terminando de ensamblar los cuatro primeros prototipos industrializados. Si todo va como queremos, en las próximas semanas podremos brindar y acelerar todo el proceso de industrialización y comenzar a planificar cómo hacer llegar Vortex al mercado.

¿Cómo te gustaría ver a Vortexbladeless dentro de cinco años?

Como el Apple de la energía.

¿Significa eso que vamos a tener un vortex en cada casa?

Nuestro primer objetivo comercial es contactar con todos aquellos usuarios que tengan paneles solares en los tejados de sus casas. Poco a poco, esperamos ir conquistando el segmento de la energía distribuida, es decir, generar energía allí donde se necesita consumir. Y las casas son , principalmente, esos lugares.

¿Tienes otros proyectos en mente? ¿Con qué sueñas ahora David?

Siempre tengo otros proyectos en mente, pero me tengo que contener un poco. Sueño con seguir siendo feliz y pasármelo tan bien como hasta ahora, que nada ni nadie altere este estado de ánimo.

José Velategui Ródenas

Editor de onthecorrectside.

Sales & Marketing manager.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Sin comentarios

Escribe un comentario

Nos gustaría conocer tu opinión
Por favor, procura que tus comentarios guarden relación con esta entrada

Te informamos que los comentarios están moderados y, por tanto, no aparecen en la página al ser enviados. Te rogamos que respetes a los demás lectores evitando las descalificaciones personales, los comentarios poco educados o fuera de contexto. Colabora por favor, a crear un ambiente agradable y positivo, donde todos podamos comentar sin temor al insulto o a la descalificación personal.

Utilizamos "cookies" propias y de terceros para elaborar información estadística y mejorar la calidad de los contenidos. Si continua navegando acepta su uso. Puede cambiar la configuración, desactivarlas u obtener más información consultando la " política de cookies".

ACEPTAR
Aviso de cookies